DISCURSO DE MÓNICA RAQUEL PÉREZ ERO
LICENCIADA EN DERECHO
CON UN ÍNDICE DE 94.4 PUNTOS (MAGNA CUM LAUDE)
Investidura XXIX de Grado y XXI de Postgrado
UASD Recinto Santiago
Distinguidas autoridades que integran la mesa de honor, encabezada por nuestro Rector, doctor Iván Grullón Fernández; Doctor Genaro Rodríguez Martínez, Director General UASD Recinto Santiago. Señores Vicerrectores, Decanos y Decanas, Secretario General y demás honorables miembros del Consejo Universitario.
Estimados profesores, servidores administrativos, representantes de los medios de comunicación, familiares, amigos, autoridades civiles y militares.
Compañeros graduandos: ¡ha llegado el día!
Todos estamos felices de concluir esta etapa que a mi parecer es solo el comienzo de algo mayor y mejor. Debo decir, que es un honor expresar en nombre de todos los graduandos las emociones y sentimientos que convergen en un evento de esta naturaleza.
La graduación tiene variedad de significados, según el punto de vista de donde se vea: por ejemplo, para cada uno de nosotros es una puerta que se abre y da paso a peldaños más altos; para nuestras familias es un orgullo, como en mi caso, ser la primera hija, primera nieta y primera sobrina en alcanzar esta meta; para la República Dominicana, es sinónimo de avance y desarrollo. Este acto debe significar no solo la obtención de un título, sino también una celebración que marca la transición de una época a otra, de la dependencia a la independencia intelectual, así como de las responsabilidades que ésta implica.
El propósito general de la educación es convertir espejos en ventanas y la Universidad Autónoma de Santo Domingo se ha tomado esta ardua tarea de hacer de nosotros profesionales de calidad. Para serles sincera, esta institución no es lo que esperaba, ni lo que se ve desde afuera, es sin duda alguna una gran comunidad donde se aprende y se avanza en cooperación. Constituye la institución académica superior que mayor influencia tiene en el país, pues tiene más de la mitad en la matriculación de estudiantes universitarios y forma a la parte humilde de la estructura social dominicana.
Sé que estarán de acuerdo conmigo cuando digo que la UASD ha sido el punto de partida para iniciarnos en las grandes metas que tenemos en la vida y que no solo ha aportado conocimiento, sino que en sus aulas aprendimos sobre el compañerismo y la colaboración; más importante aún, entendimos los problemas sociales y entramos en contacto con la realidad más pura de la República Dominicana.
La realidad de personas que se sacrifican para avanzar a pesar de los factores externos y los obstáculos del camino, que no impiden en ninguna manera ir hacia delante. No puedo dejar de mencionar los escollos y dificultades que ha conllevado llegar hasta aquí: levantarse a las 4 o 5 de la mañana para salir de un campo remoto y poder llegar a clases, pasarse el día completo con un pan en el estómago, salir a las 10 de la noche de la última materia y no encontrar transporte para regresar. Es por todo ello que la UASD es fundamental, pues provee educación a aquellos que, de otra forma, no pudieran acceder al sistema de educación superior.
Durante mis años en la universidad conocí jueces, abogados, politólogos y otros profesionales del área de Ciencias Jurídicas y Políticas que se vistieron de maestros y me permitieron ver las situaciones desde otro panorama, coadyuvando a conocer mundos diferentes, marcándome como persona, y hoy les doy las gracias. De igual forma, les insto a ustedes que den gracias a cada una de esas personas que contribuyeron a que en este día estemos aquí.
Hoy, queridos compañeros, tenemos una responsabilidad mayor a la que teníamos en el momento de iniciar la Carrera, tenemos en nuestros hombros el compromiso de devolverle a la sociedad con creces lo que la UASD nos ha dado, aportando cambios positivos en nuestras áreas de interés. Tengan en mente que la graduación no concluye con este acto, sino que significa el inicio de indagar y ampliar conocimientos.
En otra línea, hago un llamado público a la sociedad civil, al gobierno, a los estudiantes, para que cooperen a fin de que la UASD continúe creciendo sobre una plataforma de éxito, pues es la Academia más cercana a las necesidades del pueblo, que forma profesionales de calidad y permite que la gente se supere, prueba de esto somos nosotros.
Es claro que nuestra Academia tiene deficiencias, no es un ente perfecto y en ella hay permanentes conflictos lo cual es intrínseco del ser humano. Pues como humanos tenemos conflictos internos, conflictos con la sociedad y en cualquier otra agrupación que nos encontremos; sin embargo, esos conflictos deben ser generadores de resultados positivos que se visualicen en nuestro crecimiento personal y profesional.
Como dice el filósofo colombiano Estanislao Zuleta: “Una sociedad mejor es una sociedad capaz de tener mejores conflictos de reconocerlos y de contenerlos, de vivir no a pesar de ellos sino productiva e inteligentemente en ellos.” Aboguemos porque los conflictos que surgen en nuestra Casa de Altos Estudios sean más complejos, de esos que aportan soluciones y que conducen a desarrollar una institución de calidad.
Por último, hagan suya la siguiente frase: ¡El éxito no llega sin el esfuerzo correspondiente!
¡Gracias!





